La junta de culata: qué es y cómo detectar si está averiada

La junta de culata: qué es y cómo detectar si está averiada

Uno de los motivos por los que muchos conductores llevan sus vehículos a un taller de coches de Osona para ser reparados es por problemas con la junta de la culata. Es una pieza costosa y muchas personas no saben para qué sirve.

Esta pieza es una lámina con varios agujeros, resistente e indeformable, pero a su vez elástica. Debe cubrir las posibles hendiduras que haya en las superficies de la culata y del bloque del motor, soportando altas temperaturas. Tiene como misión que la compresión se mantenga hermética.

En un taller de coches de Osona encontrarás varios tipos de juntas de culata:

- De aluminio y cobre.

- De acero y con canales de diferentes profundidades alrededor de las hendiduras.

- De composite o resinas, cubiertas por una capa de chapa metálica.

- Varias capas de acero al carbono que conforman una sola pieza.

- De amianto combinado con hierro o cobre.

Esta pieza no suele sufrir averías, pero uno de los motivos principales por los que se cambia es por desgaste o porque se ha quemado por temperaturas altas, por líquido refrigerante insuficiente o un mal flujo del refrigerante.

Si el líquido refrigerante es insuficiente, la temperatura sube y la estanqueidad entre la junta y el bloque motor se debilita y la pieza se deforma.

Estas averías se pueden identificar si ves que:

- La temperatura del motor es mucho más alta de lo habitual.

- El nivel del refrigerante es muy bajo y no hay pérdidas.

- Hay aceite de motor en el circuito de anticongelante, o al revés, anticongelante en el circuito del motor.

- Sale agua por el tubo de escape.

- Los circuitos de refrigeración tienen mucha presión o se han roto.

- El vaso de expansión presenta presión acumulada pasadas 12 horas, siendo destapado con el motor frío.

En Motor Gas Donkey somos expertos en juntas de culata. Nuestros expertos mecánicos te asistirán en lo que necesites.